Hoy el enfrentamiento a la situación epidemiológica en el municipio es tarea de todos y el centro universitario toma posiciones delanteras. El profesor Yurisan Rodríguez, coordinador de la carrera de Agronomía del CUM, se incorporó a la fumigación en un barrio con situación compleja en la ciudad de San Germán. Junto a él participan estudiantes de las diferentes carreras, quienes señalan que constituye una experiencia valiosa y un aporte significativo que realizan para poner fin a la transmisión que todavía se genera en algunas áreas del territorio.
Fredy, estudiante del cuarto año de la carrera de Procesos agroindustriales enfatizó que se trata de llegar mediante la recuperación a las casas donde no se haya fumigado, lo que se combina con la acción de la población en la eliminación de criaderos potenciales del vector, ya sean naturales o artificiales (pomos, botellas, bandejas de refrigeradores y huecos de árboles, entre otros). Milersy, de la carrera Educación primaria, en el primer año, señala que en este proceso resulta vital la participación de la comunidad, y por ello, tiene la misión de sensibilizarla con lo que deben hacer.
Para Yurisan, quien es el responsable del trio que integran también los dos jóvenes estudiantes, es un gran esfuerzo que realiza el país en medio de la compleja situación energética, al asegurar el desarrollo de la campaña antivectorial, por eso se trata de realizar un buen trabajo. Argumenta que el CUM además de participar en la actividad de recuperación apoya el trabajo en una manzana para controlar e impulsar la pesquisa activa de casos sospechosos en aras de garantizar no solo la vigilancia, sino el aislamiento de personas con síndrome febril para su diagnóstico y su tratamiento oportuno en el caso que se requiera.
De este modo trabajadores y estudiantes del CUM de Urbano Noris apoyan lucha antivectorial en el municipio y forman parte del ejército que le declaró la guerra al mosquito Aedes aegypti.





